Mostrando entradas con la etiqueta Gaby Fofó y Miliki. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gaby Fofó y Miliki. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de enero de 2016

Las colecciones de Andrés Yaniez

Al amigo Andrés lo conocí gracias a los Jacks; ya no recuerdo si la primera vez que nos vimos fue porque le compré, me compró o canjeamos, lo cierto que desde ese día iniciamos una linda amistad, siempre discutiendo con un afán casi arqueológico sobre cada pieza, su origen, variantes, etc. Además es una de las mejores personas que conocí dentro del “complicado” ambiente del coleccionismo, totalmente honesto y transparente.
Aquí les presento parte de su colección y algunas palabras suyas:

Yo creo que el coleccionismo es algo que se trae desde la cuna prácticamente. La gente que conozco en el ramo se aficiona a varias cosas, y generalmente le ocurre de chiquito. Así fue en mi caso también. El primer recuerdo que tengo como coleccionista se remonta a mis tres años y medio. Tenía pasión en esperar a que mis viejos compraran una gaseosa crush naranja, y ver qué salía en el interior de la chapita. Esa colección de tapitas que recuerdo  se componía de 18 autos de carrera y fórmula 1. Recuerdo que con mi vieja armamos la lámina que venía para esas tapas, y las pegamos todas, para finalmente adosarla a un cartón y ponerla de adorno en mi pieza. Hoy esa colección es un clásico del coleccionismo de chapitas por lo que sé. Ya de grande, no hace mucho tiempo, tuve el impulso y la suerte de poder conseguir la colección completa. 


Andrés tambien logró completar la colección de chapitas de la DC de Pepsi, de 1978


Después empezaron los muñequitos jack. Año 1972. Tengo vagos recuerdos de algunos de esos muñequitos, como Gaby, Fofo y Miliki o la cenicienta. Imposible no acordarse de los payasos de la tele, de los que éramos fanáticos los pibes de esa edad. Hasta el longplay tenía. Al año siguiente empezó el plato fuerte: la colección de titanes en el ring y el abecedario animado, junto con los personajes de la película de G. Ferré “Mil intentos y un invento”. Eso sí lo tengo grabado a fuego. Esa colección hizo furor entre los chicos, y hoy, analizándola como coleccionista, llego a la conclusión de que fue la mejor y más lucrativa etapa de Felfort con el chocolate Jack. Como la mayoría de los pibes de esa época, recibir un chocolate Jack era una experiencia “religiosa”, junto con descubrir la sorpresa que había debajo del clásico papel de celofán. Es lo que lleva a muchos de los niños de entonces, con tendencia al coleccionismo, a ser hoy hobbistas de estos muñequitos.

En dos paredes podemos ver prolijamente exhibidas todas las colecciones desde el primer catálogo (1968) hasta 1975, en paneles que el amigo armó, cada uno con el respectivo catálogo que traia la revista Anteojito.



En realidad mi fuerte son las monedas. Empecé a los 11 años, después de un paso fugaz por las estampillas (sellos postales), pero inmediatamente me subyugó ese pedazo de metal llamado moneda, cargado de historia. Hice mis primeras armas con los restos de una bolsa de monedas argentinas que me dieron mis abuelos, que tuvieron comercio entre los años 60 y los 70. La inflación hacía estragos en la economía argentina, y las monedas iban quedando arrumbadas a medida que perdían valor. Esas fueron mis primeras piezas, más algunas monedas extranjeras que andaban en alguna cajita de mis viejos y mis abuelos. Con algunas intermitencias, e idas y vueltas, nunca dejé de coleccionarlas, hasta el día de hoy. El coleccionismo de monedas de países del mundo es una experiencia de viaje virtual que siempre me despertó la fantasía. Hoy los coleccionistas de monedas buscamos distintas variantes para armar nuestras colecciones, pero invariablemente, creo, hacemos un viaje hacia todos los rincones del mundo con ellas.

Como este es un blog dedicado a juguetes, solo vamos a mostrar una foto para muestra, con monedas Argentinas de 1950 a 1983


Ya de grande decidí armar una colección de muñequitos Jack, porque, irónicamente, no me había quedado ninguno de mi infancia, después de haber sido un fanático desde chico, según conté. Los objetos que atesoramos de niños dependen de la buena voluntad de nuestras madres para que se conserven, porque llega un momento en que ya no les damos más bolilla. En la adolescencia, como todos saben y experimentaron, empiezan otros intereses y se despiertan otras inquietudes. A veces las madres no tienen la culpa de que esos juguetes desaparezcan. La falta de espacio, en ocasiones las mudanzas, y la certeza que tienen de que ya no los vamos a usar más, a veces los convierten en regalo para algún primo menor, o para algún chico de menores recursos que seguramente daría mejor uso que nosotros a esos chiches. La cuestión es que muchos juguetes se fueron,de esa manera, junto con nuestra infancia. Esta colección de muñecos Jack que se ve en las fotos es el resultado de ese recomienzo del coleccionismo, pero ya de adulto. Una especie de desafío lúdico y personal, y una manera imaginaria de terminar colecciones que seguro hube empezado allá por mis 4 a 6 años.

Catálogos 1968-69: Los famosos animales de plástico blando (algunos anteriormente habian salido en goma) y los primeros en plástico duro de 1969, fuera de catálogo, de los cuales hicimos un post con el amigo Andres (AQUI) y las primeras piezas de Garcia Ferré. Andrés tiene dos versiones de estas, unas con color origina y otras repintadas por él mismo, que son las que aquí vemos.


Catálogos 1970: El primero en plástico duro



Catálogos 1971:



Catálogos 1972: Con los infáltables de García Ferré, personajes de la cultura y la Felfort Jack band, diseñada exclusivamente como sorpresa del chocolate.




Catálogos 1973: Con la aparición de los primeros titanes. Además el abcedario animado y las miniaturas de la película "Mil intentos y un invento". De yapa, un envoltorio del chocolatín.




Catálogos 1975: Con la miniaturas de la exitosa película "Trapito", los personajes de Dante Quinterno y la última colección de animales.


Los Jack de 1977 a 1983 no los tiene exhibidos, pero estan guardados en cajas. Aquí los muestra en exclusiva:


Los soldaditos de plástico fueron uno de los pasatiempos favoritos en mi infancia, como de la de tantos otros chicos. El fuerte que se puede apreciar en la foto es el valioso recuerdo en madera de un hermoso rato compartido con mi abuela, con quien lo diseñé y realicé, allá por mis 11 o 12 años. Ese sentimiento de nostalgia me llevó a recuperarlo del galpón hace mucho tiempo ya, a restaurarlo y colocarlo entre mis objetos actuales. De paso, unos granaderos patrios sirven para adornar sus parapetos, y darle un poco de vida al asunto.



Otro de mis juguetes favoritos en mi infancia fue el juego de construcción “Mis Ladrillos”. Al igual que con los muñequitos Jack, la remembranza de aquellos tiempos me llevó un día, casi como una locura y un juego, a tratar de conseguir aunque fuera una caja de aquellas que recordaba haber abierto para armar casas o autitos con esos ladrillitos. Terminó siendo casi una ciudad, tal como se aprecia en las fotos, y tuve que parar porque el espacio es tirano, y la casa no me daba para seguir armando casas.  




Es difícil de explicar qué lleva a una persona a ser aficionado a coleccionar objetos. Yo creo que, como dije anteriormente, la pasión por la organización y atesoramiento de objetos se trae desde el nacimiento. Debe haber un gen que idiotiza las mentes y nos convierte en esos seres medio obsesivos que piensan casi a diario en conseguir una nueva pieza para una colección. Hay un poco, realmente, y más allá de la broma, de tendencia obsesiva en nosotros los coleccionistas, que se manifiesta en el hecho de que cada pieza que se consigue para una colección, inmediatamente dispara el deseo inexplicable e irrefrenable de pensar en el próximo ejemplar a conseguir. Por supuesto que dependiendo de qué tipo de cosas coleccionemos, nuestra afición tendrá una orientación determinada, y responderá a determinadas inquietudes. Pero en general, el impulso y la motivación son parecidas en todos los coleccionistas, según pienso. 

lunes, 21 de enero de 2013

Gaby, Fofó y Miliki II: La gallina turuleca, El pato Fito, Don Pepito y Don José (1972)

Esta es la segunda parte de los Jack dedicados a los payasos de la tele “Gaby, Fofó y Miliki”. El anterior post lo dedicamos a las miniaturas de los cuatro payasos, incluyendo a Fofito (verlo aquí). En el mismo catálogo de 1972 en el que salieron los cuatro payasos, también salieron cuatro personajes de su imaginario; tres de canciones y un títere que aparecía en el programa. Recordemos que ese fue el año del gran éxito de los payasos en este país, cuando arrancaron con su propio programa de TV.


Don Pepito y Don José
Una de las canciones más famosas de los españoles fue “Don Pepito”, compuesta por Ramón Rivero. En ella narra el sintético encuentro dos personajes, dos tipos “requeté finos”. El primer registro discográfico de que se tiene archivo fue un simple grabado en cuba en 1959. La cuestión es que es una de las canciones infantiles más difundidas de todos los tiempos. En una reciente encuesta en Argentina fue ganadora de una votación en internet como clásico infantil preferido. 


El compositor
Ramón Rivero (1909-1956), conocido como “Diplo”, es considerado uno de los más grandes comediantes puertorriqueños. Además fue actor y compuso una docena de canciones, entre ellas las que nos compete y la archiconocida “¿Por qué será?”. En algunas de sus mejores películas (filmadas en Cuba) interpretaba un personaje llamado Pepe… se habrá inspirado en él para la canción?
Los payasos estuvieron en Cuba varios años entre los 30s y  50s, allí habrán escuchado la canción.


Don Pepito



Don José



Apología gay?
Muchos sostienen la teoría de que esta canción oculta la historia de dos gays y que Fofó la cantaba como un mensaje subliminal, ya que la homosexualidad era tabú en la sociedad franquista de aquel tiempo. Según mi opinión, esto no tiene mucho sentido ya que la canción no es de él, cosa que los defensores de esta teoría tal vez no investigaron debidamente; y el mismo Fofó antes de cantarla en España la paseó por toda América Latina. En todo caso Diplo la puede haber compuesto como una manera oculta de hablar sobre el tema, y en caso que así fuera habría que ver si Fofó lo sabría. Sería bueno preguntarle a Fofito si sabe algo al respecto.


Tapa de un lp argentino, que también contiene “la gallina turuleca”



La gallina turuleca
Otra de las canciones infantiles más recordadas es La gallina turuleca. Está inspirada en la canción “A galinha magricela” del compositor portugués Edgard Poças. La registraron los payasos por primera vez en Argentina a principios de los 70s (1971?) y aparece en la película “Había una vez un circo” (1972), también rodada en este país. 
Esta canción se utilizó y se sigue utilizando en la actualidad, en los jardines de infantes para enseñar los números a los niños (ha puesto un huevo, ha puesto dos, ha puesto tres. La Gallina Turuleca, ha puesto cuatro, ha puesto cinco, ha puesto seis…) y fue grabada infinidad de veces por grupos y solistas.



Fragmento de la película "Habia una vez un circo" (Argentina 1972) donde interpretan la canción


La palabra “turuleca”
La versión española figura con música de Genaro Monreal y letra de Alfonso Jofre; y en un principio se llamaba “la gallina papanatas“; y parece que era un corrido que data de 1942.
La palabra “turuleca” es conocida en América Latina pero no en España. Hay que recordar que la versión de los payasos surgió durante su estadía en Argentina, seguramente por eso utilizaron esta palabra en vez de el original “papanatas”. Es difícil traducirla con exactitud pero es algo así como atolondrada, tonta, mareada, que no está o anda bien.  Proviene de la voz gallega que significa proceder con poco juicio y quizá se emparente con “turulata”. Seguramente los payasos hicieron un juego de palabras con “culeca” que es una gallina que incuba sus huevos después de ponerlos.
En España al desconocer la palabra hasta el día de hoy cantan la gallina “turuleta”

El pato Fito
El pato o patito Fito es uno de los personajes más misteriosos para los coleccionistas de Jack al día de hoy, y ni siquiera saben que se relaciona con los payasos.
Era una marioneta manejada por Gaby que aparecía en el programa televisivo “El show de Gaby, Fofó y Miliki” que arrancó a fines de 1972 en el viejo canal 13 de Buenos Aires. Participaba con su voz al estilo Donald en algunas canciones como “la familia”; y tenía la suya propia “el pato cantor”. A diferencia de las miniaturas que antes vimos, que son pura inspiración de los creativos de Felfort, aquí tenían un modelo.



Portada de la revista Billiken Nº 2701 del 18 octubre de 1971


Foto de Gaby con Fito y un video con Miliki donde interpretan “El pato cantor”




martes, 20 de noviembre de 2012

Gaby, Fofó, Miliki y Fofito (1972)

El 18 de noviembre de este 2012 Miliki, el último del trío original, se fue para hacer reír a Dios. Como homenaje dedico un post a estos payasos que llenaron nuestra niñez con tantos momentos de felicidad.

Viniendo de una larga tradición familiar, Gaby, Fofo y Miliki fueron los payasos más famosos de la tv.  El trío comenzó en 1939 y ya con Fofito, hicieron furor en Argentina a principios de los 70’s con su humor puro y sano. Como no podía ser de otra forma Jack les dedicó sus respectivas miniaturas a ellos y a cuatro de sus personajes imaginarios; pero vayamos por parte… con ustedes, los payasos.


Los hermanos Aragón tomaron la antigua tradición del trío de payasos (Clown, Augusto y Contra Augusto), rearmándola a su gusto, mediante el uso de una estética casi minimalista. Una de las novedades entonces es presentarse casi a cara pelada, salvo las narices, que en vez del clásico aplique rojo tiene un maquillaje realista pero grotesco. La vestimenta de los augustos es una larga remera roja y los clásicos zapatos gigantescos, diferenciándose entre ellos por los sombreros y el instrumento que tocan.

Gaby (Gabriel Aragón, 1920-1995)

Gaby tiene el papel de payaso blanco o Clown; el payaso “serio”, que antiguamente se vestía de blanco y tenía cara de pierrot. Este tipo de payaso es el amo de la pista (de ahí su vestimenta): profesional,  elegante y digno; es la contraparte necesaria de los otros dos. 
Gaby era un virtuoso del clarinete y la marimba; pero se popularizó por su pequeño saxofón soprano.




Miliki (Emilio Aragón, 1929-2012) 

Miliki es el augusto, el payaso grotesco, impertinente y travieso que le quiere gastar bromas al clown, pero se le suelen venir en contra. Lleva una boina y su instrumento característico era el acordeón.




Fofó (Alfonso Aragón, 1923-1976)

Fofó es el contra augusto, “el augusto del augusto”, el que enreda aun más las cosas. Este tipo de payaso es torpe y duro de entendederas que siempre termina arruinando los planes del augusto.
Fofo era el que cantaba y se acompañaba con una trompeta. Se vestía igual que Miliki pero con un bombín en su cabeza.




Fofito (Alfonso Aragón hijo, 1949)

Luego el trío se amplió a cuarteto, incorporando a Fofito, hijo de Fofó, cuyo instrumento era la guitarra y su sombrero un bombín negro. Flaco y alto, viene a ser otro augusto complementario.




No tengo pruebas de lo que aquí digo, pero me parece muy probable que estas sena las fotos de las que Felfort tomó los modelos para sus miniaturas Jack. Parecen hasta posando para ello, sobre todo Gaby.



Historia e imágenes


Todo comenzó por amor

La familia Aragón procede de la burguesía granadina del siglo XIX. Gabriel Aragón Gómez es el primero en dedicarse al circo, enamorado de Virginia Foureaux la hija del dueño del “Grand Cirque Foureaux”, abandonando la carrera eclesiástica. Pero la muchacha era pretenciosa y no quería casarse con un cualquiera; así que Gabriel se esfuerza hasta que con el nombre de El Gran Pepino funda la dinastía de los payasos musicales.



Tuvieron 15 hijos, la mayoría de los cuales se dedican al circo. El trío más famoso, conocido mundialmente es el compuesto por Teodoro, José María y Emilio Aragón Foureaux: Pompoff, Thedy y Emig, quien se caracterizaba como negrito cubano, y es el padre de Gaby, Fofó y Miliki.


El primero de nuestros amigos que comenzó en el circo es Gaby, con 14 años ya actuaba de payaso con su familia con el nombre de Homombo. Abajo vemos a Gaby, Fofó y Miliki, junto a su tío Thedy y sus primos Nabucodonosorcito y Zampabollos a principios de la década del 30


En 1939 se formó el trío Gaby, Fofó y Emilín (luego Miliki). Aquí vemos a Gaby con el clásico traje de Clown.


Tras la muerte de su padre, a fines del ’46, decidieron ir a probar suerte en Cuba con un contrato de tres meses; pero tienen tanto éxito allí y en sus giras latinoamericanas que  terminan quedándose 27 años en América. En 1949,Cuba inauguró la primera tv en habla hispana y ellos trabajaron allí.
Adquieren la ciudadanía cubana y allí nacen Fofito (1949) y Emilio Aragón, Milikito (1959).



Recorrieron gran parte de Latinoamérica y “durante cuatro años actúan en los Estados Unidos, utilizando el inglés, uno de los cinco idiomas que manejan. En 1957 aparecen en el famoso show de Ed Sullivan de la televisión estadounidense. Conocen a celebridades como Buster Keaton (con quien comparten gira en 1963) o Harpo Marx…” (Antonio Tausiet). Abajo Gaby, Fofó y Miliki con Buster Keaton y dos acróbatas danesas (1963)
Luego residen por un tiempo en Puerto rico


Etapa Argentina

El país donde más tuvieron éxito sin lugar a dudas fue Argentina. Comenzaron incorporándose en el programa televisivo  de canal 11 “El zapato roto”, que luego se convirtió con Fofito, en “El show de Gaby, Fofó y Miliki” del Canal 13. Aquí es donde adoptaron su estilo definitivo de largas camisetas rojas o azules. Están sólo por dos años en Argentina pero el éxito fue tan descomunal que todavía hoy son recordados como una parte importante de la cultura de nuestro país y cada noticia sobre ellos es reproducida por los medios locales.


Su arribo al puerto de Buenos Aires con los personajes de García Ferré esperándolos.





Por entrar a escena


Muestra de su fama, son ubicados en el centro de la doble pagina con todos los que trabajaban en canal 13 en 1972


Su estadía en Argentina generó una cantidad enorme de productos que hoy son considerados de colección. Filmaron tres largos de cine, editaron por lo menos ocho discos y hasta tuvieron su propia historieta en la emblemática revista Billiken.

disco larga duración, uno de los tantos grabados en Argentina


tapa de la revista Billiken


página de historieta, Billiken 1971


muñecos de goma con chifle nacionales


muñecos de madera pintados a mano, eran populares por aquellos tiempos


figurita redonda, del album de Antifaz?



afiche de una de las películas grabadas en nuestro país "Habia una vez un circo", con la pequeña Andrea del Boca, entre otros; y dirigida por José Carreras.


canción de la película "los padrinos"


figuritas de 1982 Gran Match, con personajes de historieta que formaban equipos de futbol. Aqui Gabi, Fofó, Miliki y Milikito (no recuerdo si estaba Fofito)


Vuelta a España

Despues de 27 años cosechando fama en América en 1972 regresaron a España y en el ’73 repiten allí su gran éxito televisivo, también se genera una gran cantidad de productos coleccionables y reciben premios. 


Un video con la clásica presentación del "Como estan ustedes?" y un Sketch



Pero en 1976 inesperadamente muere Fofó…. Ya nada sería lo mismo. 

Se los considera los creadores de la canción participativa infantil. Aquí Fofó cantando la canción “El auto de papá”, del argentino Pipo Pescador


Esta canción tiene una anécdota graciosa. Fofó no quiso cambiarle la letra; entonces la parte que dice “pero no me importa porque llevo torta” siempre fue un enigma para los niños españoles, ya que no conocen el concepto de “torta”. Hace poco en un programa de tv  le preguntaron a Fofito que debele el misterio, y se las arreglo para explicar más o menos pero al fin puso de sinónimo galletitas y “chuches”.


Luego de la muerte de Fofó se incorporó al show Milikito, que después de un tiempo abandona para dedicarse al humor adulto. Abajo, foto de principios de los '80 con Milikito, de galera.


Un squetch con Gaby y Miliki ya entrados en años


Siguieron con distintas formaciones hasta 1984 cuando Miliki decidió abandonar. De allí en adelante se dedicaron a distintas tareas en solista.




Declaraciones de Gaby a la revista Argentina “Tele Clic” en 1993: “Cuando murió Fofó ya nada fue igual, el trío empezó a desmembrarse. Le dimos entrada a los hijos en el grupo y Emilio Aragón, el hijo de Miliki, nos separó. No me alegró la idea, siempre existe dolor cuando dos hermanos se distancian, pero aquí pesó el egoísmo de los hijos. Yo había inventado primero a Fofó y después a Miliki, nos bastaba una mirada para entendernos. Cuando murió Fofó le dimos entrada a su hijo Rody y al hijo de Emilio, Milikito... Al principio la cosa funcionó bien, pero un buen día Emilio padre, Miliki, me dijo que debíamos separarnos, que él tenía que dedicarse a sus hijos. Creo que Miliki y yo tendríamos que haber muerto juntos en un escenario... pero la determinación corrió por su cuenta.”

Todavía muchos miembros de la familia siguen dedicándose a la actividad circense, y a otras actividades artísticas. En el 2010 Fofito fue llamado para realizar la traducción del payaso Risas en Toy Story 3.




Más Gaby, Fofó y Miliki en la web:
Mucha de la información para este post, y algunas fotos las tome de esta maravillosa página creada por Antonio Tausiet: seronoser.free.fr/payasos/index.htmhttp://seronoser.free.fr/payasos/index.htm

Tambien tienen dos facebboks:

Y un foro, en el que hay que inscribirse para participar: