viernes, 29 de junio de 2012

El centauro (1970)

Para la primera tanda de figuras en plástico duro (1970), Felfort realizó dos grandes temas, que venían del año anterior: 14 personajes del mundo de García Ferré y 12 animales. Aparté sacó 2 personajes mitológicos: La sirena de mar y el Centauro, que hoy les muestro aquí.
Si bien los centauros (seres mitológicos con torso y cabeza humanos, y cuerpo de caballo) en general son presentados como seres salvajes dominados por pasiones animales, el de esta miniatura parece tener una naturaleza elegante y refinada, al igual que Folo y Quirón, centauros sabios y amables de la mitología griega.
Esta pieza es de las más frágiles que han aparecido en las colecciones, por sus delicadas patas que se rompían con facilidad al jugar.






El centauro apareció en tres versiones de pintura, a saber: la de arriba, con el consabido color carne del material, el cabello rubio y el cuerpo marrón. Otra muy similar pero con cabello negro, y la tercera —y más difícil—, que es la dorada, simulando una escultura metálica (oro o bronce). Si se fijan en el catálogo, el dibujo está pintado de amarillo con reflejos naranja, osea que es esta versión. La pieza de la foto fue a parar a la colección del amigo Patricio.





Bonus:
Para finalizar una foto que he tomado del extraordinario “El centauro herido” (1914) del escultor francés Antoine Bourdelle (1861-1929) que se encuentra en recoleta, al lado del museo Nacional de Bellas artes. Recomiendo visitarlo si andan por ahí.



miércoles, 20 de junio de 2012

Calculín (1968, 70 y 77)

El primer gran personaje de García Ferré fue Pi-Pio, editado en la mítica revista Billiken en 1952. De esta historieta surgieron muchos de los personajes de Don Manuel, entre ellos Calculín, que comenzó llamándose "Formulín", que fue una especie de complemento de Pi-pio, un personaje romántico y de corazón, mientras que el fuerte de Calculín era su inteligencia y conocimiento. Este niño prodigio de grandes anteojos que denotan mucha lectura tiene un detalle simbólico: su cabeza era un libro abierto, que se ve como un peinado.


Calculín en sus tres versiones
A diferencia de Pi-pio, que comenzó y terminó en su historieta, Calculín tomó vida propia desarrollándose en varios medios durante décadas. Esto hizo que constantemente saliera en los catálogos de Jack, desde el principio hasta casi el final de las series.

Catálogo 1968
Esta es la primera versión en plástico blando que pertenece a la primera tirada de personajes de García Ferré. Está pintado en blanco, con detalles en negro. Anteriormente había salido en goma y tambien existe la del chicle larguirucho, con la misma matriz pero pintado de plateado.





Catálogo 1970
La segunda versión apareció con el primer catálogo de plástico duro en 1970; y si bien la posición es la misma, es otro modelo más grande en tamaño y totalmente distinto. En general está vestido de celeste con su moño rojo.




Catálogo 1977
Ya en 1977 apareció la tercera y última versión, debido al exitoso programa televisivo que había comenzado el año anterior. Muchos confunden este modelo con el del 70, pero la matriz es diferente: más ancho y sobre todo con anteojos más grandes. Su vestido es blanco con moño rojo. Esta versión también salio en los sucesivos catálogos hasta 1980.





Les muestro las tres versiones juntas, con otros muñecos





Calculín recargado


Como mencioné en el apartado anterior, Calculín fue un personaje que estuvo a lo largo de toda la producción de Don Manuel, apareciendo en infinidad de productos y medios:
La primera aparición de Calculín fue en la historieta “Los piratas de la isla perdida” de 1953, aquí el encabezado y las primeras imágenes de nuestro amigo:



Fragmento de historieta educativa, también en Billiken


Además de aparecer constantemente en la revista Anteojito, ya sea en la reedición de Pi-pio, en forma de figuritas o con su propia sección, en 1976 Garcia Ferré produjo un ciclo de TV con muñecos de goma espuma articulados creados a mano por el mismo.  Se llamó “El mundo de Calculín” y se emitía por canal 9, de 18 a 19 hs. El programa era eminentemente educativo, pero también tenía momentos de humor, de circo y una gran riqueza de temas.  Además,incluía secciones con muñecos como el Patriarca de los pájaros, Hijitus, Larguirucho, Cachabacha o el sorprendente Don Ecológico, pionero en su época en esa temática. También poseía un importante elenco de actores como la cantante Blanquita, los payasos Firulete y Cañito, y Héctor Larrea, etc.



En el programa, además de explicar cuestiones de saber y contar historias, tambien cantaba; a veces tango con un bandoneón, y se editaron algunos discos.


En 1984 Ferré produjo otro programa con Calculín de protagonista, acompañado por una computadora parlante llamada Piipi. “Saber más con Calculín fue totalmente de animación y educativo.  Se desarrollaron distintos temas en por lo menos 30 programas de gran calidad visual. Los relatos estaban a cargo de Ernesto Frith, el famoso locutor de “La aventura del hombre”.




Más de una vez aparecieron figuritas, aquí dos álbumes:





También este personaje tuvo su importante merchandising, como ejemplo el shampoo para niños de la marca Jeening’s en nuestro país. 



De yapa, la chapita de Crush

domingo, 17 de junio de 2012

Jack. Ultimas noticias: ¿importado o nacional?

Hace un tiempo, estaba mirando unos Jack en el mercado de San Telmo y alguien comentó que a Moreno[1] no le pueden hacer entender que los muñecos no son importados, a lo que me vi obligado a responder que sí lo son, y desde hace rato: basta darle la vuelta a las figurasde TinyToons y ver la inscripción “Made in China” para confirmarlo.
Y para los que no lo sabían, si señores después de una larguísima tradición fabricando los muñecos en nuestro país, dando trabajoa muchas personas en la fábrica y  a cientos de familias argentinas que los pintaban a mano, ahora los hacen en el extranjero.
Hace poco tiempo, en el diario Página 12 (enlace a la nota aquí) me enteré que en el desayuno mensual de la cámara empresaria Argentina-China, la actual presidenta de la fábrica Felfort y candidata a diputada por el partido de Rodríguez Saa, Marta Campa de Fort, pidió la palabra y se quejó de no poder importar las miniaturas, a lo que el presidente de la entidad empresaria organizadora del evento, Carlos Spadone, contestó : “Es cierto que hay algunos problemas, pero le pregunto a la amiga Marta por qué no los fabrica en Argentina”. Ahí está la clave a mi parecer: volver a hacerlos en el país, para dar trabajo y para recuperar nuestros queridos referentes culturales, como los personajes de García Ferré, Dante Quinterno y otros nuevos.
También me enteré gracias al amigo Martin R[2]  que en una charla radial Chiche Gellblung le propuso a Spadone que busquen las viejas matrices y reediten las antiguas colecciones, lo cual estaría bueno y generaria muchos puestos de trabajo. Personalmente, pienso que estaría mejor hacer nuevos modelos de los clásicos personajes... talento hay de sobra. Incluso en estos días trataré de hacer una prueba, ya que soy escultor, jeje.




[1] Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior actual de la República Argentina.
[2] Blog Tinta China: http://grupotintachina.blogspot.com.ar/

jueves, 14 de junio de 2012

Decadencia y resurrección de las sorpresas

A fines de los 70’s, las miniaturas Jack que marcaron una época en la cultura argentina empezaron a decaer, principalmente por el hecho de que las figuritas de personajes nacionales —que habían sido una de las bases del éxito—, desaparecieron siendo remplazados por otras de personajes extranjeros. Otra causa fue una menor calidad de las miniaturas, ya que éstas eran un poco toscas comparadas con las primeras, a mi juicio. Quizá también influyó el hecho de que los niños que se fascinaron con las colecciones ya no eran tan niños; ocasionando finalmente que en 1983 saliera la última tanda de personajes.

Casi una década después, en 1992 el chocolate volvió a aparecer en las estanterías de los kioscos, pero con la diferencia de que las miniaturas ya no eran tan buenas, sino más bien mediocres: muñequitos de un solo color con ruedas, figuritas planas de jugadores, lápidas impresas con personajes chatos, y otros, que lógicamente no despertaron ningún entusiasmo entre las nuevas y viejas generaciones.


Viendo el poco auge de las figuras, los productores del famoso chocolate se propusieron la tarea de ganarse nuevamente un lugar en el mercado nacional y en el corazón de la población argentina, lanzando en 1997 una colección con los personajes de la serie animada Tiny Toons, que volvió a la onda de los antiguos muñequitos. Esta vez agregaron a la ya conocida presentación de chocolate con leche dos nuevas presentaciones:chocolate blanco y el huevo Jack, con personajes de tamaño considerablemente más grandes; haciendo que esta golosina volviera a remontarse en ventas y popularidad en las nuevas generaciones. En mi opinión, el verdadero repunte fue la realización de las miniaturas de los personajes de diversas series de Cartoon Network, con una gran calidad en la elaboración de éstas, y finalmente las tres temporadas de Los Simpson, con una calidad comparable a la vieja y gloriosa época de los 70’s. Vistas las cosas así, sólo nos queda esperar que los muchachos sigan en esta línea…


martes, 12 de junio de 2012

Jack, breve historia


Corría el año 1962, y algún muchacho de la fábrica de golosinas Felfort[1] tuvo una idea genial: hacer un chocolate en forma de cajita que adentro tuviese escondida una pequeña sorpresa; y para que ésta realmente fuera una sorpresa,el chocolatín estaría envuelto en un celofán impreso que no dejaría ver su interior.


En un principio, las miniaturas fueron cohetes y autitos de plástico[2], cuya aceptación fue tibia por parte de los compradores. Luego de probar otras cosas como jugadores o animalitos de goma, el verdadero éxito llegó en 1968 con los personajes argentinos del popular García Ferré, que inicialmente fueron de plástico blando rosado, con la desventaja de que se despintaban con mucha facilidad. El último gran cambio ocurrió en 1970, cuando encontraron el material definitivo: el hoy conocido como “plástico duro”; y cuya pintura colocada artesanalmente a mano, no se sale con facilidad. Los catálogos de cada año salían en la revista Anteojito, con lo que se podían seguir las colecciones.





Con el paso de los años y el éxito sucesivo del chocolatín, se comenzaron a lanzar series memorables como las de Hijitus de García Ferré, así como de sus largometrajes animados “Mil intentos y un invento” con Anteojito como protagonista o “Trapito”. Otras series memorables son por ejemplo la de “Patoruzu” o las tres del programa televisivo“Titanes en el ring”, que hoy son ya consideradas piezas de culto. Asimismo cada año salían figuras de animalitos y personajes de cuentos, literatura e historia. Miden entre 3,3 y 4 cm de alto, aproximadamente. Para los que son apaisados este seria el largo.




Como definir estas originales miniaturas: ¿pequeños juguetes? ¿mini esculturas? ¿figuritas en tres dimensiones? Todo esto y mucho más. Sólo sabemos que en la actualidad se han convertido en piezas de colección, para quienes —como es mi caso— coleccionábamos de niños, o para nuevos fans.



[1]La delicia Felipe Fort S.A
[2]En la actualidad no se conserva casi nada, pero se pueden ver en las antiguas publicidades de la época.